El conformismo no bastó, el bronce de Paola Espinosa y Tatiana Ortiz no fue suficiente para calmar la sed de triunfo; Guillermo Pérez encontró la ‘mina’ de oro, tras vencer por decisión unánime a Yulis Mercedes, de Dominicana y México se volcaba en algarabía disfrazada por los medios, quienes pese a su insistencia de tomar por asalto el Ángel de la Independencia, éste, para su fortuna, sólo cumplió con la rutina matutina de un miércoles por la mañana.
Antes Michael Phelps respondió con creces al pseudónimo de ‘El Tritón norteamericano’, tras hacer añicos varias marcas en natación, igualar por horas la marca de Mark Spitz de siete oros en una edición de Juegos Olímpicos y, más tarde, romperla con una octava medalla del preciado metal en una misma justa veraniega.
El libro de leyendas también se vio flanqueado por la pluma poseída por los atletas que en China se dieron cita. Usain Bolt también destrozó la marca de los 100 metros planos en el Estadio Nacional de Beijing con tiempo de 9.69 segundos y más tarde estableció récord mundial en los 200 metros planos con un tiempo de 19.30 segundos; Jamaica podía extaciarse en reggae.
La rusa Yelena Isinbayeva generó pánico en el Nido de Pájaro y después lo despojó de las sombras dubitativas para convocar a una fiesta que no sólo Rusia celebró; luego de registrar marca olímpica en salto con pértiga y más tarde implementar nueva marca mundial, con 5.05 metros en un escenario por demás envidiable. Un día después el llanto no lo contuvo mientras escuchó su himno nacional en lo más alto del podio.
Los Juegos Olímpicos de Beijing albergan más hazañas, es un libro plagado de historias, entre las cuales también existen decepcionantes, como el retiro de la medalla de plata a la ucraniana Lyudmila Blonska, segundo lugar en heptatlón, luego de haber consumido esteroides.
Las metas están trazadas, no culminadas.
Para que vean que nada es imposible:
¡EXTRA, EXTRA!
María Espinoza le dio el oro a México, el segundo en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, luego de vencer a la británica Sarah Stevenson, quien calificó con una polémica decisión, luego de que se sabía perdedora ante la china Zhong Chen, pero los jueces rectificaron su error y le dieron el triunfo a Stevenson.
Así, México se adjudicó dos medallas en una edición desde Los Ángeles 1984, edición en la que ganaron oros Ernesto Canto y Raúl González.

